La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum. Es curable, pero sin tratamiento puede permanecer durante años y producir complicaciones neurológicas, cardiovasculares y de otros órganos.
¿Cómo se transmite la sífilis?
Se transmite principalmente por contacto directo con una lesión infecciosa durante relaciones vaginales, anales u orales. También puede transmitirse durante el embarazo al feto. Una persona puede transmitirla aunque algunas lesiones pasen inadvertidas.
Los preservativos reducen el riesgo, pero no lo eliminan por completo si existen lesiones en zonas que el preservativo no cubre.
¿Cuáles son los síntomas?
La enfermedad puede presentarse en distintas etapas. En la sífilis primaria suele aparecer una úlcera o llaga, llamada chancro, habitualmente indolora, en el sitio de entrada de la bacteria. Puede estar en genitales, ano, recto, labios o boca y desaparecer espontáneamente, lo que no significa que la infección se haya curado.
En la sífilis secundaria pueden aparecer erupciones en la piel —incluidas palmas de las manos y plantas de los pies—, lesiones en mucosas, adenopatías, fiebre, malestar o caída de cabello en parches. Luego puede seguir una fase latente, sin síntomas visibles.
Sin tratamiento, una proporción de las personas puede desarrollar años después compromiso neurológico, ocular, auditivo o cardiovascular. La neurosífilis puede presentarse en diferentes etapas y requiere evaluación específica.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico suele combinar la evaluación clínica con análisis de sangre. Se utilizan pruebas no treponémicas, como VDRL o RPR, junto con pruebas treponémicas confirmatorias. La interpretación depende de los resultados, los antecedentes y tratamientos previos.
Ante una sífilis se recomienda evaluar también otras ITS, incluido VIH, según la situación clínica y las prácticas sexuales.
¿La sífilis se cura?
Sí. La penicilina continúa siendo el tratamiento de elección. El esquema y la duración dependen de la etapa de la infección y de si existe compromiso neurológico, ocular u otras situaciones especiales. En el embarazo, la penicilina es fundamental para tratar a la persona gestante y prevenir la sífilis congénita.
Después del tratamiento se realizan controles clínicos y serológicos para comprobar una respuesta adecuada. Las parejas sexuales también pueden necesitar evaluación y tratamiento.
¿Cuándo conviene consultar?
Consultá si aparece una úlcera genital, anal u oral, una erupción inexplicada, si una pareja recibió diagnóstico de sífilis o si tuviste una exposición sexual que te preocupa. No conviene esperar a tener síntomas: muchas ITS pueden ser asintomáticas.
Fuentes
Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Syphilis – STI Treatment Guidelines. Consultado en septiembre de 2026.
Autoría, revisión y actualización
Contenido elaborado por el equipo editorial de Vistamedica.
Revisión médica: Dr. Diego Romero, médico especialista en Medicina Interna y Oncología Clínica.
Última actualización: septiembre de 2026.
Esta información es de carácter general y no reemplaza la evaluación individual por un profesional de la salud.



