Nota editorial: Este artículo fue publicado originalmente en 2007 y fue revisado y actualizado de manera sustancial en septiembre de 2026 para reflejar los conocimientos y la evidencia disponibles actualmente sobre terapias celulares y diabetes tipo 1.
La pregunta concreta
Después de años de titulares sobre células madre, ¿existe hoy un tratamiento capaz de hacer que una persona con diabetes tipo 1 deje de usar insulina?
La respuesta breve
Hay avances clínicos reales, pero todavía no existe una terapia con células madre que pueda considerarse una cura estándar y accesible para la mayoría de las personas con diabetes tipo 1. En estudios recientes, células de los islotes pancreáticos producidas a partir de células madre lograron recuperar secreción de insulina y permitieron que algunos participantes dejaran de usar insulina externa durante el seguimiento.
El dato es importante, pero necesita contexto: los estudios incluyeron pocas personas cuidadosamente seleccionadas, los participantes recibieron inmunosupresores para evitar el rechazo y el seguimiento todavía es limitado. La inmunosupresión puede provocar infecciones y otros efectos graves. Por eso el balance entre beneficio y riesgo es muy distinto al de una terapia que pudiera aplicarse rutinariamente a millones de personas.
Por qué renovamos esta nota de 2007
La versión original de Vistamedica se basaba en un estudio pequeño de 15 personas recién diagnosticadas que recibieron inmunosupresión intensa y trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas. Ese trabajo exploraba si era posible frenar temporalmente el proceso autoinmune y preservar las células beta propias.
Desde entonces, el campo cambió de manera sustancial. La estrategia más prometedora ya no consiste sólo en “reiniciar” el sistema inmune, sino en fabricar células de los islotes pancreáticos a partir de células madre pluripotentes y trasplantarlas para que produzcan insulina.
El título histórico afirmaba que una terapia “evita la dependencia a la insulina”, una formulación demasiado fuerte si se la lee hoy. La evidencia actual justifica hablar de independencia de insulina en algunos participantes de ensayos clínicos, no de una solución establecida para toda la diabetes tipo 1.
Qué ocurre en la diabetes tipo 1
La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune. El sistema inmune destruye progresivamente las células beta del páncreas, responsables de producir insulina. Cuando la cantidad de insulina propia ya no alcanza, la glucosa se eleva y es necesario administrar insulina desde afuera.
Las bombas, los sensores continuos de glucosa y los sistemas automatizados de administración mejoraron mucho el control y reducen hipoglucemias, pero no reemplazan de manera permanente la función biológica de una célula beta sana.
Una terapia celular busca justamente reponer esa capacidad.
Trasplante de páncreas e islotes: la idea no es nueva
Mucho antes de las células madre ya era posible trasplantar un páncreas completo o islotes provenientes de donantes fallecidos. En personas seleccionadas, estos procedimientos pueden lograr una producción de insulina suficiente y reducir episodios graves de hipoglucemia.
El problema es doble: hay pocos órganos o islotes disponibles y el receptor suele necesitar medicamentos inmunosupresores de por vida para evitar rechazo. Esos fármacos aumentan el riesgo de infecciones, algunos cánceres y toxicidad renal, entre otros problemas.
Por eso los trasplantes se reservan para situaciones especiales, por ejemplo diabetes extremadamente inestable, hipoglucemias graves recurrentes o personas que además necesitan un trasplante renal.
Qué aportan las células madre
Las células madre pluripotentes pueden multiplicarse y diferenciarse en distintos tipos celulares. En laboratorio se desarrollaron protocolos para convertirlas en células parecidas a las de los islotes pancreáticos, capaces de detectar glucosa y secretar insulina.
La ventaja potencial es enorme: en lugar de depender de un páncreas donante por cada receptor, podría generarse un suministro estandarizado de células. La dificultad es lograr células maduras, seguras, reproducibles y protegidas del sistema inmune.
Zimislecel: el avance clínico más concreto
En 2025 se publicaron en New England Journal of Medicine resultados de un estudio fase 1–2 con zimislecel, una terapia alogénica —proveniente de una fuente distinta del receptor— de islotes derivados de células madre.
El estudio incluyó un grupo pequeño de personas adultas con diabetes tipo 1 de difícil manejo, particularmente con alteración de la percepción de hipoglucemias y episodios graves. Todos recibieron inmunosupresión.
Entre 12 participantes que recibieron la dosis completa y completaron al menos un año de seguimiento, todos alcanzaron el criterio combinado principal relacionado con control de glucosa y ausencia de hipoglucemias graves, y 10 no utilizaban insulina externa al día 365. Además, se detectó producción de péptido C, una señal de que las células trasplantadas estaban secretando insulina.
Es un resultado clínico notable. Pero el número de participantes es muy pequeño y los análisis publicados eran interinos. El estudio también registró eventos adversos graves, incluida neutropenia. Hubo dos muertes durante el seguimiento, una por meningitis criptocócica y otra en el contexto de una enfermedad neurocognitiva preexistente. Estos datos subrayan que la inmunosupresión no es un detalle menor.
¿Eso significa que “curaron” la diabetes?
No es el término más prudente. Una persona puede estar temporalmente sin insulina externa porque las células trasplantadas funcionan, pero sigue dependiendo de que esas células sobrevivan y de la inmunosupresión que evita el rechazo. Además, el proceso autoinmune original y la respuesta frente al injerto siguen siendo desafíos.
Para hablar de cura sería necesario demostrar una restauración duradera sin una carga terapéutica comparable o mayor que la enfermedad que se intenta tratar.
El ensayo sigue avanzando
El programa clínico de zimislecel continúa y el registro de ClinicalTrials.gov muestra un estudio que evolucionó a fase 3, con seguimiento proyectado durante varios años. Esto significa que la terapia se está evaluando en una etapa más avanzada, no que ya sea un tratamiento estándar.
Los resultados de fase 3 serán importantes para conocer duración del efecto, seguridad y aplicabilidad a una población más amplia.
El gran objetivo: evitar la inmunosupresión
Una línea central de investigación busca proteger las células implantadas del sistema inmune. Se prueban dispositivos de encapsulación, modificaciones genéticas y otras estrategias para que las células produzcan insulina sin ser destruidas ni requerir inmunosupresión sistémica intensa.
Si esa barrera se resolviera de manera segura, la relación beneficio-riesgo cambiaría radicalmente. Por ahora, ninguna estrategia ha demostrado de forma suficiente que pueda utilizarse de rutina sin inmunosupresión.
¿Puede una persona pedir este tratamiento?
Fuera de ensayos clínicos y centros altamente especializados, no debería ofrecerse como una terapia de uso corriente. Las clínicas que prometen “curar” la diabetes con células madre a cambio de pagos elevados merecen especial cautela si no muestran un protocolo regulado, un ensayo registrado y resultados publicados.
El hecho de que una intervención utilice células de la propia persona o se promocione como “regenerativa” no garantiza seguridad ni eficacia.
Qué dice el tratamiento estándar en 2026
Las recomendaciones actuales de la American Diabetes Association siguen colocando la insulina como tratamiento central de la diabetes tipo 1. Para la mayoría de los adultos, se utilizan múltiples dosis diarias o infusión continua mediante bomba, con creciente integración de monitoreo continuo de glucosa y sistemas automatizados.
El trasplante de células beta, de islotes o de páncreas se considera en personas seleccionadas con complicaciones metabólicas graves o determinadas necesidades de trasplante, valorando cuidadosamente riesgos quirúrgicos e inmunológicos.
Teplizumab no es una terapia con células madre
En los últimos años también avanzó la posibilidad de retrasar la aparición de diabetes tipo 1 sintomática en personas con enfermedad autoinmune en etapa 2. Teplizumab es un anticuerpo monoclonal dirigido a células T; no reemplaza células beta ni es una terapia con células madre.
Es importante no mezclar estas estrategias. Una intenta modificar la respuesta inmune antes de la diabetes clínica; la otra intenta reponer células productoras de insulina cuando la enfermedad ya destruyó gran parte de ellas.
Qué preguntas todavía no están respondidas
Necesitamos saber cuánto dura la independencia de insulina, si el beneficio se mantiene más allá de varios años, qué dosis celular es óptima, cuáles son los efectos tardíos, si el procedimiento puede hacerse más seguro y qué personas obtienen más beneficio.
También falta resolver el costo y la posibilidad de fabricación a gran escala. Una terapia eficaz pero extremadamente compleja de producir o administrar puede tardar años en llegar a la práctica habitual.
Qué puede hacer hoy una persona con diabetes tipo 1
No suspendas ni reduzcas insulina esperando una terapia celular. Si tenés hipoglucemias graves, pérdida de percepción de hipoglucemia o dificultades a pesar de tratamiento intensivo, pedí evaluación en un equipo especializado en diabetes. Puede haber opciones tecnológicas, educación estructurada y, en casos excepcionales, evaluación para terapias de reemplazo de células beta.
Si te interesa participar en investigación, buscá ensayos registrados y centros reconocidos. Un ensayo clínico serio explica claramente criterios de inclusión, riesgos, seguimiento, patrocinador y aprobación ética.
Señales de alarma
En diabetes tipo 1, una hipoglucemia grave con pérdida de conciencia, convulsiones o incapacidad para ingerir carbohidratos requiere ayuda inmediata. También son urgencias la sospecha de cetoacidosis —glucosa elevada con vómitos, dolor abdominal, respiración rápida, deshidratación o cetonas elevadas— y el deterioro general.
La conclusión sin exagerar
Las células madre pasaron de una promesa teórica a producir islotes funcionales en personas. Algunos participantes de estudios lograron independencia de insulina durante al menos un año. Es un avance real y significativo.
Al mismo tiempo, sigue siendo una terapia experimental o altamente especializada, con inmunosupresión y riesgos importantes. El próximo salto no será sólo conseguir células que fabriquen insulina, sino conseguir que sobrevivan de manera duradera y segura sin imponer una carga terapéutica excesiva.
Fuentes verificables
Consulta de fuentes: 18/09/2026.
- Reichman TW y cols. Stem Cell–Derived, Fully Differentiated Islets for Type 1 Diabetes. New England Journal of Medicine. 2025.
- ClinicalTrials.gov. NCT04786262, estudio de VX-880/zimislecel en diabetes tipo 1.
- American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes—2026: Pharmacologic Approaches to Glycemic Treatment.
- Millman JR y cols. Applications of Stem Cell–Derived Islets and Emerging Experimental Platforms to Understand Diabetes. Diabetes. 2026.
Autoría y revisión
Contenido elaborado por el equipo editorial de Vistamedica.
Revisión médica: Dr. Diego Romero, médico especialista en Medicina Interna y Oncología Clínica.
Fecha de actualización sustancial: 26/09/2026.
Información general. No reemplaza una consulta, un diagnóstico ni una indicación médica individual.



