Hepatitis Viral A

Microscopía del hígado mostrando hepatitis.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Los signos y síntomas son más frecuentes en los adultos que en los niños.
ictericia
fatiga
dolor abdominal
pérdida del apetito
náusea
diarrea
fiebre

CAUSA
Virus de la hepatitis A (VHA)
EFECTOS A LARGO PLAZO
No hay infección crónica (a largo plazo).
Una vez que haya sido infectado con la hepatitis A no puede contagiarse otra vez.
Un 15% de las personas infectadas con el virus de la hepatitis A tendrán síntomas prolongados o una recaída en un período de 6 a 9 meses.

La hepatitis viral y los usuarios de drogas inyectables

Los adictos endovenosos tienen alta tasa de infección por hepatitis B y C

La hepatitis, literalmente “la inflamación del hígado”, tiene varias causas. La infección viral es una de ellas. En los EE.UU., la hepatitis viral es un problema de salud pública dado que causa enfermedades graves, afecta a millones de personas y está estrechamente ligada al VIH, al uso de drogas de alto riesgo y a las conductas sexuales no seguras. Los tipos más comunes de hepatitis son la A, la B y la C.

La hepatitis viral afecta a millones de personas.

La infección con el virus de la hepatitis C (VHC) ocurre cuando la sangre (o con menor frecuencia, otros fluidos corporales como el semen o el fluido vaginal) de una persona infectada ingresan al organismo de una persona no infectada. El uso de drogas inyectables es el factor de riesgo más elevado de infección por el VHC. Alrededor de 3.9 millones de estadounidenses han sido infectados con el VHC y 2.7 millones padecen de infección crónica de VHC. El número de personas de grupos minoritarios afectadas por la hepatitis C es desproporcionadamente elevado. Un 3.2% de los afroamericanos y un 2.1% de los de origen mexicano están infectados con el VHC, en comparación con 1.5% de los blancos no hispanos. Estas cifras no reflejan el impacto real del problema porque no incluyen los casos de infección de personas en prisión o sin hogar. En el año 2000 se registraron alrededor de 30,000 nuevas infecciones. La mayor parte de ellas en adultos jóvenes, entre 20 y 39 años.

El 70% de los pacientes con VIH que a los 3 meses de tratamiento consiguen negativizar el virus de la hepatitis C, se curan

 El 70% de los pacientes que a las 12 semanas de tratamiento con peginterferón alfa-2b más ribavirina logran negativizar o disminuir el virus C de la hepatitis consiguen curarse, aseguran sendos estudios cuyos resultados fueron publicados en ‘AID’S y ‘Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes’.

«La mejora del tratamiento de la hepatitis C crónica es fundamental para los pacientes infectados por el VIH, y un avance, en este sentido, es poder predecir la respuesta a la terapia frente a la hepatitis C en las primeras fases del tratamiento con el fin de conocer cuanto antes si éste será eficaz y, con ello, decidir si seguimos tratando al paciente frente a este virus o tratar sólo el VIH», afirmó el consultor de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, Josep Mallolas.

El consumo a largo plazo de aspirina previene el cáncer colorrectal

 El consumo a largo plazo de aspirina previene el cáncer colorrectal hasta en un 74 por ciento, según un estudio de la Universidad de Oxford que se publica en una edición especial de la revista The Lancet sobre gastroenterología.

Los investigadores determinaron el efecto de la aspirina a través del seguimiento de dos grandes ensayos sobre este fármaco realizados a finales de los años 70 e inicios de los 80 en Reino Unido. Los autores estaban interesados en el estudio de los efectos a largo plazo de la aspirina sobre el cáncer colorrectal ya que los adenomas tardan al menos diez años en convertirse en cáncer.

El estudio mostró que el uso de aspirina durante cinco años reducía la posterior incidencia de cáncer colorrectal un 37 por ciento de forma global, y en un 74 por ciento durante el periodo de entre los 10 y 15 años siguientes al inicio del tratamiento.

El azúcar podría ayudar al hígado a limpiar la sangre de triglicéridos

Los pacientes que presentan un elevado nivel de triglicéridos pueden beneficiarse de la presencia de azúcares en el hígado, ya que esta situación podría ayudar a limpiar grasas de la sangre de este tipo de pacientes. Así lo pone de relieve un estudio realizado por científicos de la Universidad de San Diego, en Estados Unidos, y que publica el último número de Journal of Clinical Investigation.

Un futuro “prometedor” para tratar la hepatitis C

Aunque ya se puede hablar de curación clínica, mucho queda aún por hacer en el tratamiento de la conocida como “enfermedad silenciosa”, y es que se calcula que en torno a 2020 habrá una gran bolsa de pacientes debido a los contagios que se produjeron antes de que se descubriera el virus, en 1989. De hecho, se calcula que si no se suministra ningún tratamiento, en 2030 las personas con cirrosis serán al menos el doble de las actuales (879.000) y las muertes relacionadas con el hígado se triplicarán (39.875).

Fibra y cáncer colorectal

Hasta el momento, la fibra dietética se ha presentado como un medio para reducir el riesgo de cáncer colorrectal, pero un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard, realizado a partir de datos de otras trece investigaciones, ha concluido que esto no es cierto.
Los científicos evaluaron la asociación entre el consumo de fibra dietética y el riesgo de cáncer colorrectal a través de la revisión de los datos primarios de trece estudios. El análisis agrupado incluyó a 725.628 hombres y mujeres, que fueron seguidos entre 6 y 20 años. Durante el seguimiento, fueron identificados 8.081 casos de cáncer colorrectal.

Kits a domicilio para diagnosticar el cáncer colorrectal

«Dada la naturaleza de la enfermedad, la gente se puede sentir incómoda hablando de ella y sufren a solas sus síntomas», declaró a la BBC Rosie Winterton, ministra de Sanidad inglesa. Por eso, el gobierno confía en que la privacidad de las pruebas, que cada persona realizará en su casa, permitirá abordar mejor esta patología.