Tatuajes: riesgos, cuidados y cuándo consultar

Contenido actualizado: Publicado originalmente en 2011. Última revisión: septiembre de 2026. Este artículo fue revisado y actualizado de acuerdo con la evidencia científica y las recomendaciones médicas vigentes.

Hacerse un tatuaje implica introducir pigmentos en la dermis mediante múltiples punciones. En la mayoría de las personas el procedimiento evoluciona sin problemas, pero romper la barrera de la piel siempre supone cierto riesgo de infección, reacción inflamatoria o cicatrización anormal. La seguridad depende en gran medida de cómo y dónde se realiza.

¿Cuáles son los principales riesgos de un tatuaje?

Las complicaciones más habituales son locales: irritación, infección bacteriana, dermatitis de contacto, reacciones alérgicas a pigmentos y cicatrices hipertróficas o queloides en personas predispuestas. Algunas reacciones a las tintas pueden aparecer meses o incluso años después.

Cuando se reutilizan agujas o material contaminado existe además riesgo de transmisión de infecciones por sangre, entre ellas hepatitis B, hepatitis C y VIH. Por eso las agujas y elementos que penetran la piel deben ser estériles y de un solo uso, y el material reutilizable debe someterse a procedimientos de esterilización adecuados.

Cómo elegir un lugar seguro

No basta con que el estudio parezca limpio. El profesional debería lavarse las manos, utilizar guantes nuevos, abrir las agujas descartables delante del cliente y trabajar sobre superficies preparadas para evitar contaminación cruzada. Las tintas deben colocarse en recipientes individuales y no reutilizarse entre personas.

También conviene comprobar que el establecimiento cumple las normas sanitarias locales y preguntar cómo esteriliza el instrumental reutilizable. Si las condiciones generan dudas, es preferible no realizar el procedimiento.

Cuidados después de hacerse un tatuaje

El tatuaje reciente debe tratarse como una herida superficial. Es importante seguir las instrucciones del profesional, mantener una buena higiene, lavarse las manos antes de tocarlo y evitar rascar o retirar costras. Durante la cicatrización suele recomendarse evitar piscinas, hidromasajes y otras situaciones que mantengan la zona sumergida o favorezcan la contaminación.

También debe protegerse del sol. Una vez cicatrizado, la fotoprotección ayuda a reducir el daño de la piel y el deterioro de los pigmentos.

¿Qué es normal durante los primeros días?

Puede haber sensibilidad, leve enrojecimiento y una pequeña cantidad de exudado inicialmente. Lo esperable es que estas molestias disminuyan progresivamente.

En cambio, dolor que aumenta, enrojecimiento que se extiende, calor intenso, hinchazón progresiva, secreción purulenta, líneas rojas en la piel o fiebre justifican una consulta médica. No es recomendable intentar tratar una posible infección únicamente con cremas o antibióticos sobrantes.

¿Las tintas pueden producir alergia?

Sí. Algunos pigmentos pueden desencadenar reacciones alérgicas o inflamatorias. A veces la reacción queda limitada a un determinado color del tatuaje. Si aparecen picazón persistente, placas, nódulos, descamación o inflamación que no cede, conviene una evaluación dermatológica.

Tatuajes y resonancia magnética

Las personas tatuadas pueden realizarse resonancias magnéticas. De manera poco frecuente se han descrito sensación de calor, ardor o inflamación transitoria en tatuajes que contienen determinados pigmentos. Si se va a realizar una resonancia, simplemente hay que informar al personal sobre los tatuajes y avisar inmediatamente si aparece una sensación anormal durante el estudio.

¿Conviene tatuarse durante el embarazo?

En general es prudente postergar un tatuaje electivo durante el embarazo. No se dispone de información suficiente sobre todos los pigmentos utilizados y, además, cualquier procedimiento que atraviesa la piel agrega un riesgo evitable de infección o reacción adversa.

¿Un tatuaje lumbar impide una anestesia epidural?

Un tatuaje en la zona lumbar no constituye por sí solo una contraindicación absoluta para una anestesia epidural. El anestesiólogo evalúa la piel y el sitio de punción; una infección activa en la zona sí puede modificar la conducta.

¿Se puede eliminar completamente un tatuaje?

Los láseres actuales permiten aclarar o eliminar muchos tatuajes, pero el resultado depende del color, profundidad, tipo de pigmento y características de la piel. Pueden necesitarse numerosas sesiones y no siempre desaparece por completo. También pueden quedar cambios de pigmentación o cicatrices. La eliminación debe ser realizada por profesionales capacitados.

Antes de decidir

Además del diseño, conviene pensar en la permanencia, la zona del cuerpo, los antecedentes de queloides o alergias y la seguridad del establecimiento. La mejor forma de reducir riesgos es evitar procedimientos improvisados o realizados con material cuya esterilidad no puede garantizarse.

Fuentes médicas consultadas

Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y U.S. Food and Drug Administration (FDA): información sobre prevención de infecciones, seguridad de tatuajes y pigmentos. Revisión consultada en septiembre de 2026.

Autoría, revisión y actualización

Contenido elaborado por el equipo editorial de Vistamedica.
Revisión médica: Dr. Diego Romero, médico especialista en Medicina Interna y Oncología Clínica.
Última actualización: septiembre de 2026.

Esta información es de carácter general y no reemplaza la evaluación individual por un profesional de la salud.