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Después de un desastre natural, el riesgo de que los cadáveres causen epidemias o infecciones es insignificante

(– Washington, D.C.) El temor de que los cadáveres originen la propagación de infecciones después de un desastre natural es infundado en gran medida, y a menudo es motivo de que se dé un trato impropio a los cuerpos, lo cual agrava innecesariamente el sufrimiento de familiares y amigos que sobreviven, según señala un artículo científico que constituye el primer escrutinio extenso de lo publicado a este respecto. El artículo exploratorio aparece en el número de mayo de 2004 de la “Revista Panamericana de Salud Pública/Pan American Journal of Public Health”, revista mensual con revisión de expertos publicada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).