Cómo dormir mejor: hábitos que ayudan y cuándo consultar
Los horarios y el entorno pueden favorecer el descanso. Cuando la dificultad persiste, también puede hacer falta una evaluación.
Los horarios y el entorno pueden favorecer el descanso. Cuando la dificultad persiste, también puede hacer falta una evaluación.
El estrés de nuestra vida diaria, nos lleva a que a pesar de estar cansados al momento de dormir no lo podemos hacer. La falta de sueño se asocia con déficit de atención, concentración, memoria y capacidad de concentrarse en el trabajo. También está asociado con el desarrollo de trastornos psiquiátricos como la depresión y la ansiedad, alteraciones en el funcionamiento social y ocupacional, mala calidad de vida y el aumento de los costos de atención de salud. Por lo tanto, mantener una rutina de sueño reparador es la mejor manera de asegurarse de que obtiene una noche de descanso reparador.
Un estudio publicado en la edición del 1 de febrero de la revista SLEEP sugiere que los adultos mayores sanos, sin trastornos del sueño puede esperar a tener una reducción en la «necesidad de sueño» y tener menos sueño durante el día que los adultos jóvenes sanos.
Los resultados muestran que durante una noche de ocho horas en la cama, el tiempo de sueño total disminuyó de manera significativa y progresivamente con la edad. Los adultos mayores dormían unos 20 minutos menos que los adultos de mediana edad, que dormían 23 minutos menos que los adultos jóvenes. El número de despertares y la cantidad de tiempo despierto después del comienzo del sueño inicial aumentó significativamente con la edad y la cantidad de tiempo con sueño profundo, el sueño de onda lenta disminuyó en todos los grupos de mayor edad. Sin embargo, aun con estas disminuciones en el tiempo de sueño, la intensidad y la continuidad, los adultos mayores muestran menos subjetiva y objetiva propensión al sueño durante el día que los adultos jóvenes.
El insomnio puede ser transitorio o persistente y tener múltiples causas. Qué hábitos ayudan, cuándo se recomienda terapia cognitivo-conductual y en qué situaciones conviene consultar.
La presencia de los padres en el momento de dormir parece tener un mayor impacto negativo en el sueño de los bebés que dormir con ellos, según un estudio de la Universidad Saint Joseph de Filadelfia que se ha hecho público durante la reunión anual de la Asociación de Sociedades Profesionales del Sueño (SLEEP 2009) que se celebra en Westchester (Estados Unidos).
Los resultados indican que los niños que duermen en una habitación separada duermen más, se despiertan menos por la noche y tienen menos dificultades a la hora de dormir, se duermen antes y parecían tener menos problemas de sueño. Estas diferencias se observaron sobre todo en niños que vivían en países principalmente caucasianos y no en aquellos con predominio asiático.
Según los expertos, el burnout, o desgaste profesional, es considerado actualmente como uno de los riesgos psicosociales al que están expuestos los profesionales sanitarios. Así, un estudio publicado en la revista Journal of Psychosomatic Research analizó la prevalencia del insomnio y la calidad del sueño y su relación con el burnout en una muestra de médicos de Atención Primaria.
Las conclusiones muestran que las personas con alto desgaste profesional duermen peor. Antonio Vela, investigador principal del estudio, lo confirma: “los datos indican que existe una clara relación entre el burnout y las alteraciones de sueño”.
Los investigadores seleccionaron una muestra representativa compuesta por 240 médicos, 75 hombres y 165 mujeres, con una edad media de 41,9 años. Los facultativos, que fueron divididos en dos grupos en función de su grado de desgaste (alto-burnout y bajo-burnout), pertenecían a 70 centros de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid.
El trabajo mostró que el 18,8 por ciento del total de la muestra cumplió los criterios diagnósticos de insomnio del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM – IV), con una mayor prevalencia entre los médicos con altos niveles de burnout (21,1 por ciento), comparados con aquellos que presentaban bajos niveles de desgaste (6,9 por ciento).
En general, las mujeres se autoperciben con peor salud que los hombres y duermen menos horas, lo que está íntimamente relacionado con el empeoramiento de su salud mental, según afirmó la directora del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer de la Universidad Autónoma de Madrid, la profesora Cristina Bernis, durante la conferencia de apertura del ciclo ‘Salud y mujer: una perspectiva integral’, organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
Según han informado las entidades organizadoras en un comunicado, la insuficiencia de sueño, sumada frecuentemente a dobles jornadas, responsabilidades familiares con menores, ancianos o discapacitados, trabajos precarios y malas situaciones económicas, contribuyen a empeorar dicha percepción, así como al incremento de la morbimortalidad en este sector de población.
Un estudio de la marca hotelera Crowne Plaza, perteneciente al grupo hotelero IHG, ha buscado la fórmula para dormir bien en un intento de atajar la epidemia de mal sueño que asola la comunidad viajera de negocios. Según el estudio, comprobar los e-mails antes de ir a dormir tiene el mismo efecto en el cuerpo humano que tomarse un espresso doble antes de acostarse.
Del total de personas que padece apnea del sueño, más del 90 por ciento no lo sabe. Esta enfermedad, consistente en dejar de respirar mientras se duerme, multiplica por trece la posibilidad de tener un accidente de tráfico, según han destacado varios neumólogos en la presentación de la II Reunión de Invierno Conjunta de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), en Barcelona.
En un modelo experimental animal se ha comprobado la necesidad de dormir más después de emplear su tiempo en situaciones sociales complejas en comparación con los animales aislados socialmente, según un estudio del Instituto de Neurociencias en San Diego (Estados Unidos) que se publica en la revista Science.