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Delitos contra la integridad sexual

La información contenida en Vistamedica está destinado exclusivamente a propósitos educativos, y no pretende ser ni será nunca un sustituto de consejo médico profesional, relativa a tu condición médica específica o pregunta. Siempre busca el consejo de tu médico o proveedor de salud para cualquier pregunta que puedas tener acerca de cualquier condición médica.

¿Sabías que el 80 % de los delitos sexuales ocurren dentro del ámbito familiar y cercano?.
¿Sabías que 6 de cada 10 denuncias corresponde a víctimas menores de edad; y que dentro de este universo se encuentran la gran mayoría de los varones víctimas, siendo generalmente durante su infancia y pubertad?.
¿Sabías que a veces pasan muchos años de terrible sufrimiento hasta que una persona puede decir que ha sido víctima de un delito sexual, a veces reiterado durante años, a veces en su propia casa?
¿Te imaginas el sentimiento de culpa y vergüenza de la víctima, y la consiguiente dificultad para denunciar el delito del que ha sido objeto?.

Son los únicos delitos donde no existe evidencia en contrario de la reincidencia. Quien lo hizo, lo volverá a hacer. El agresor sexual no tiene características particulares que permitan identificarlo a priori. Suele ser varón, heterosexual, tener pareja estable, hijos y llevar una vida en apariencia absolutamente normal. La única prevención posible es saber que quien ya ha agredido sexualmente lo volverá a hacer, y podrá acrecentar la violencia de la modalidad. De evitarlo se trata el denunciar, el hacer saber a otras posibles víctimas de su entorno, lo que ha sucedido.

Los delitos sexuales prescriben para el autor, pero no lo hacen para la víctima que llevará su sufrimiento a todos los aspectos de su vida. Si bien los delitos sexuales son un tema de salud pública, aún recae sobre el/la agredido la decisión de denunciar; indudablemente una cuestión para debate social y legislativo.
Guardar todas las pruebas (ropa interior y exterior, no bañarse, aún cuando no haya habido penetración) a pesar del impulso a desprenderse que conlleva el acto padecido.
Pedir ayuda para estar acompañada inmediatamente.
Recibir en las siguientes 24 horas tratamientos preventivos para VIH, hepatitis B y otras enfermedades de transmisión sexual si ha habido acceso carnal de cualquier tipo (anal, vaginal, oral); y preventivo de embarazo si ha habido penetración vaginal.
Decidir si la denuncia se efectúa en la comisaría, en la fiscalía de turno o se dirige directamente a un hospital público donde recibirá tratamiento o derivación correspondiente, y la opción de denunciar (que no será obligatoria ni condicionante para recibir atención),
son cuestiones para pensar y decidir, antes de encontrarse frente a la conmoción que la agresión sexual -propia o de un menor de edad- conlleva.
Nadie está exento. La agresión sexual NUNCA depende de la víctima, de cómo vista, de dónde esté, de su actitud. De si se niega férreamente, o si no lo hace para preservar la vida.
Pedir ayuda -tanto la víctima como su familia y pareja- es imprescindible para poder encarar el largo y necesario camino de superación del estrés postraumático.
Si estás siendo o fuiste víctima… no te quedes en silencio.

María Adela Mondelli
www.VivirMejoronline.com.ar
Editora del Semanario Vivir Mejor
http://www.egrupos.net/grupo/vivirmejoronline
Movil (54-11) 15-58-32-86-31
Messenger : vivir_mejor_@hotmail.com

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