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Un aumento en el consumo de cerezas podría disminuir el riesgo de síndrome cardiometabólico

La información contenida en Vistamedica está destinado exclusivamente a propósitos educativos, y no pretende ser ni será nunca un sustituto de consejo médico profesional, relativa a tu condición médica específica o pregunta. Siempre busca el consejo de tu médico o proveedor de salud para cualquier pregunta que puedas tener acerca de cualquier condición médica.

El aumento en el consumo de cerezas ricas en antioxidantes podría ayudar a disminuir los niveles de riesgo de síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular, según un estudio realizado en animales y dirigido por la Universidad de Michigan que se ha hecho público durante la reunión anual de Biología Experimental que se celebra estos días en Washington (Estados Unidos).

Los investigadores utilizaron cereza en polvo derivada de cerezas ácidas, una variedad que suele venderse desecada, congelada o en zumos. Estas cerezas contienen un componente conocido como antocianinas, que proporcionan a la fruta su fuerte color rojo y que posee propiedades antiinflamatorias, así como otros efectos beneficiosos para la salud.

Los investigadores administraron a dos grupos de un modelo experimental un 1 o un 10 por ciento en su dieta que contenía cereza en polvo. El grupo de control recibió dieta en las que no se proporcionó cerezas, pero sí una cantidad igual de carbohidratos y calorías incluida en la dieta del grupo de investigación.

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Los resultados mostraron que las dietas enriquecidas con cereza disminuían de forma destacada los niveles de colesterol total, triglicéridos, insulina y los niveles de glucosa rápida después de 90 días. Todas estas medidas son factores vinculados al síndrome metabólico.

El estudio también mostró que los grupos alimentados con cerezas tenían menores niveles en plasma de un marcador del daño oxidativo y aumentaron su capacidad antioxidante en sangre.

Además, las dietas enriquecidas con cerezas redujeron el “hígado graso” o la acumulación de los triglicéridos y el colesterol en el hígado. La cantidad de cerezas utilizada en el estudio se estima que supone un cuarto o media taza de cerezas congeladas o desecadas.

Las personas que padecen síndrome metabólico, caracterizado por la obesidad abdominal, triglicéridos elevados, bajos niveles de colesterol HDL, hipertensión y niveles altos de glucemia, se encuentran bajo un elevado riesgo de enfermedad cardiovascular.

Estudios anteriores han mostrado que los componentes de las cerezas podrían ofrecer protección frente a la enfermedad cardiovascular debido a través de la mejora de los vasos sanguíneos. Otros estudios sugieren que las cerezas tienen beneficios antiinflamatorios que podrían ayudar a aliviar el dolor de artritis y gota.
Fuente:www.azprensa.com

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