Hoy en día los sistemas operativos han evolucionado tanto, que han dejado obsoletas a muchas Pcs. En latinoamérica no nos podemos dar el lujo de descartarlas, y es necesario poder seguir utilizándolas. Pueden ser muy útiles y económicas para informatizar nuestro consultorio o una clínica. Es probable que en tu casa tengas una vieja 486 o una Pentium 1, y no sabes qué hacer con ella. Windows 95 corría muy bien en ella, pero todos sabemos que es un sistema muy inestable y es difícil encontrar nuevos programas que lo soporten. Allí es, donde cobra protagonismo Linux, un sistema estable, seguro y en constante desarrollo y sobre todas las cosas, libre. Sin embargo, instalar una distribución como Ubuntu o Mandriva sería imposible en las viejas Pcs; por lo que hay varias distribuciones útiles que pueden ayudar a resucitar a la pc mas obsoleta. Obviamente hay decenas de distribuciones con ese propósito, sólo describiré las que tengan interfaz gáfica y las que he podido probar con éxito. He probado con este propósito unas 15 distribuciones, de las cuales hay 3 que quiero destacar y merecen que sean tenida en cuenta por ustedes. No soy un experto en Linux, y mis impresiones son sólo las de un aficionado.
La actividad cerebral se altera antes de cometer un error
Las personas que realizan tareas monótonas muestran una actividad cerebral anormal antes de cometer un error, según un estudio de la Universidad de Bergen en Noruega que se publica esta semana en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS).
Por ello, señalan los autores, los errores humanos no son solamente el resultado de fluctuaciones momentáneas en la concentración o la actividad del cerebro como hasta el momento se pensaba. Los resultados podrían ayudar a predecir, y posiblemente a evitar, los errores por venir y constituyen un primer paso para mejorar el lugar de trabajo y la seguridad Los investigadores, dirigidos por Tom Eichele, utilizaron técnicas de imagen de resonancia magnética funcional para escanear el flujo sanguíneo en el cerebro de sujetos que participaban en una tarea de flanqueo, un experimento en el que los individuos deben responder rápidamente a pistas visuales.