Las mujeres con niveles elevados de presión sanguínea son tres veces más propensas a desarrollar diabetes que aquellas mujeres con niveles bajos, según un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista European Heart Journal. Según los autores del trabajo, los especialistas deberían estar alerta frente a las relaciones entre presión sanguínea y diabetes tipo 2 para mejorar el control de los pacientes con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Los investigadores siguieron durante diez años a más de 38.000 mujeres que trabajaban en el sistema de salud. Cuando el estudio comenzó en 1993 ninguna de estas mujeres padecían diabetes ni enfermedad cardiovascular. Las participantes fueron divididas en cuatro grupos según sus niveles de presión sanguínea (óptima, normal, alta, hipertensión). En 2004, al concluir el estudio, el 1,4; 2,9; 5,7 y 9,4 por ciento de estas mujeres en sus respectivos grupos habían desarrollado diabetes tipo 2.